El siguiente relato refleja hechos verídicos y los nombres y números de teléfono NO han sido alterados para preservar la identidad de los protagonistas de la historia.
Tenemos un cliente que quiere alojar dos de sus dominios .ES en un servidor de confianza. Le damos instrucciones para hacer los cambios pertinentes en los servidores de nombres para poder “apuntar” los dominios correctamente a un servidor en concreto.
El cliente, tras dos meses de intentar y fallar, se rinde. Y de nuevo tenemos en nuestras manos claves de acceso personal, identificadores y passwords, para hacernos cargo.
El primer dominio está alojado en Nominalia. Tenemos un login y un password válidos. Entramos, buscamos y cambiamos la información (no tan fácilmente como desde buydomains.com o joker.com, sino creando un “nuevo host"- algo confuso y no del todo claro, sin confirmación, pero sin alertas y errores, algo es algo.
El segundo dominio fué adquirido a través de Terra. Ay. Con el login y el password suministrados entramos en un pequeño menú lateral ("servicios") y en el panel de control pertinente, para ver que NO hay ninguna opción para cambiar los servidores de nombre asociados al dominio.
Busco ayuda. A pie de página encuentro un teléfono de atención al cliente (oscuro, pequeño, poco accesible): 902 10 80 10.
Pues no. Oigo un par de mensajes de 30 segundos sobre nuevos servicios, y después me cuelgan. Oigo un tut tut tut de comunicar, como cuando un cliente moroso sabe quienes somos y descuelga el teléfono.
Esto es la guerra, vale.
NO hay más teléfonos de ayuda, todo son direcciones de correo. Anda tú a escribirle a un desconocido desde tu email diciendo que actúas en nombre de un cliente.
Así que recurro a la táctica de guerrilla. Si quisiera contratar algo, seguro que me atenderían. Llamo a otro 902 (enmarcado, grande, luminoso) y marco un par de unos y un doses, para hacer creer a Terra que quiero gastar dinero.
Voilà! Una señorita me atiende presta. En cuanto le explico mi problema (oh, decepción, no es un nuevo cliente…) baja la voz y me recomienda marcar el 067 antes del 902 en cuestión: así no saben desde qué número llamas. No me dice nada más, pero su voz suena a telefonista de call center compasiva y personalizada, así que le doy las gracias tiernamente y lo pruebo.
Pues sí. Ahora sí que me atienden, y hasta me ahorro los mensajes comerciales!!!
Moraleja: Si tienes el teléfono de tu empresa preasignado a una operadora diferente de telefónica, y tienes que pedir ayuda en Terra, marca antes el 067. Si tienes que comprar o gastar, no hace falta.
Y sigo:
Yo: “Buenas, soy un cliente preasignado a otra operadora pero usted no lo sabe - ji, ji - y quiero cambiar los servidores de nombres de mi dominio".
Ella: “Pues va a ser que no".
Yo: “aló? aló? “.
Ella: “Me ha oído perfectamente. Que NO".
Yo: “¿Y eso es legal?".
Ella: (risita disimulada) “¡Pues claro! Lo pone en su contrato y en las condiciones de uso".
Yo: “Uno a cero. ¿Y cómo saco mi dominio de Terra?”
Ella: “Uf. Pues le paso con el departamento de bajas".
Total, que una señorita con voz de sueño me dice que ellos no llevan eso de los dominios, que es Interdomain quien lo hace. Y me dá un número de teléfono de Madrid para que lo hable con ellos directamente, que en Terra cobran, pero no se encargan.
Y el teléfono está mal. No es que yo haya apuntado mal, que mis cansados dedos no marquen bien, o que mi dislexia me juegue malas pasadas: es que no existe. Así que miro por mí mismo en internet y llego al 91 584 87 80. En el que, a las 8:57 de la mañana, una señorita grabada me dice que el horario de atención al cliente comienza a las 8:30.
Y que me espere.
Y más bien me desespero.
Voy a despertar al cliente y le voy a decir que he iniciado un proceso de transferencia de dominio, y que los gastos van de mi cuenta. Que cuando reciba un email preguntando cosas raras diga que sí, y que por su madre, no volvamos a mentar este tema. Como si no hubiera pasado nunca.
Ay. Qué dolor de paisanaje. Y disculpen el rollo, pero es que ni a patalear tenemos derecho.